Organismo asesor y ejecutivo de la
Comisión Episcopal de Catequesis y Pastoral Bíblica.
República Argentina
JNC

(texto en elaboración)

Agenda y Novedades JNC
Taller de Catequesis en y con las Periferias
BAJAR ARCHIVO

Taller  “Anunciamos el Evangelio en y con las periferias. Pistas para una catequesis en camino”.

El taller se desarrolla, siguiendo el camino de los discípulos de Emaús,   comenzamos con una oración de la presencia, invocando al Espíritu Santo que siempre nos acompaña en el camino. Nos animamos a cuchichear en el camino y nos presentamos a partir de las preguntas. ¿Por qué estamos y para qué estamos? Luego hicimos una breve presentación del magisterio de Francisco, anticipando algunos datos sobre las periferias existenciales.

Realizaron un discernimiento comunitario con las siguientes citas del Magisterio:

  • Evangelii Gaudium 19-24: TRANSFORMACIÓN MISIONERA DE LA IGLESIA, con las siguientes consignas:  

 1. Algunos términos claves para entender al Papa Francisco y buscar pistas para una catequesis en las periferias: “Iglesia en salida”, primeriar, acompañar, fructificar y festejar. Definirlos.  ¿Cómo se pueden relacionar con la catequesis en las periferias?  Expresar lo conversado en el grupo con el dibujo de algún signo que lo represente.

  • Evangelii  Gaudium  177- 183 LA DIMENSIÓN SOCIAL DE LA EVANGELIZACIÓN:, con las siguientes consignas:

1. ¿Por qué no podemos separar el anuncio del Evangelio del compromiso social? ¿Cómo se relacionan los conceptos del anuncio del Reino y su justicia?  ¿Qué pistas encontraron en el texto que orientan la catequesis en la periferia?  Todo lo conversado en el grupo, exprésenlo en una frase muy breve o una palabra y escríbanlo en una hoja.

  • LA OPCIÓN PREFERENCIAL POR LOS POBRES Y EXCLUIDOS- Documento de Aparecida 391-398. Con las siguientes consignas:

1 ¿Qué son las periferias? ¿Cuáles son las pistas más importantes que aporta este documento para salir a las periferias? ¿Qué características tiene este discípulo -misionero que sale a las periferias? .Expresen lo conversado en el grupo con un signo que lo pueden dibujar.

  • Finalmente, vimos algunas pistas con el siguiente texto:

 

Pero ¿qué decimos cuando hablamos de periferias existenciales? Cuando hablamos de periferias, es imposible no pensar en las fragilidades a las que están expuestos tantos hermanos que viven en la calle, en las cárceles, los que tienen un trabajo precario, los niños institucionalizados, los que viven en pequeñas o grandes ranchadas en las estaciones de los trenes, aquellos que están expuestos al maltrato, delincuencia, abusos de todo tipo. Otros que son expuestos al asesinato por el tráfico de órganos, las villas de emergencia donde la violencia y tantos otros males el primero en sufrirla es el vecino. Se vive el desarraigo de venir de otros países y de otras culturas, buscando un futuro mejor para sí mismo y para sus hijos; se sufre la falta de dignidad en el trabajo, trabajo en negro por no tener documentos y por no tener dirección, ocultando la verdadera: Manzana… Casa. De lo contrario no acceden a los trabajos, nadie le quiere dar trabajo al que tiene la estigmatización social de ser delincuente por vivir en una villa, otra de las grandes fragilidades de estos lugares es el crecimiento escandaloso de la venta de drogas, especialmente el paco, ¡Cuántas vidas jóvenes! Se pierden a diario. La mujer vive a diario exclusión, maltrato y violencia, porque frecuentemente se encuentran con menores posibilidades de defender sus derechos. Sin embargo, también entre ellas encontramos constantemente los más admirables gestos de heroísmo cotidiano en la defensa y el cuidado de la fragilidad de sus familias, salen todos los días a trabajar, para darles de comer a sus hijos. Muchas veces construyen sus casas con sus propias manos, sin importarle el sacrificio que tengan que hacer. Ya la misma historia ha reconocido, por ejemplo, a la “gloriosa mujer paraguaya”. Y así podríamos seguir con una lista interminable de tantas y tantas periferias existenciales donde el dolor, el mal trato, la injusticia son moneda corriente. Recordemos que el Papa nos pide que cuidemos la fragilidad. Para poder evangelizar, es de suma importancia, la Pedagogía de la presencia, el evangelizar con ellos y desde ellos. Para eso es muy importante la escucha atenta, descubrir a Cristo en ellos y desde ellos con su cultura. Poder interpretar con su ayuda la misteriosa sabiduría que Dios nos comunica, hermanarnos, hacernos amigos.  Nuestra tarea no es un activismo con programas de promociones sociales, sino crear junto con ellos espacios en los que la casa de Dios sea su casa, y desde ahí acompañarlos adecuadamente en su camino de liberación. La auténtica opción por los pobres es amarlos y desde ahí devolverles la dignidad que el mismo Dios les dio. El desafío es formar comunidad con ellos, porque la peor discriminación que podemos tener con los pobres desde la Iglesia es su falta de atención espiritual. Debería ser una atención espiritual prioritaria (no tienen biblias, grupos de catequesis de 30 o más chicos, falta de apoyo a los catequistas, agentes de evangelización externos que no conocen la realidad, ni la cultura y desde un etnocentrismo evangelizan) Nadie debería sentirse fuera de esta opción; ya que es la opción de la Iglesia, es la opción de Jesús. La nueva evangelización, como dice el N. º 23 de “Líneas pastorales para una nueva Evangelización. “Debe tener en cuenta:

  • Centrarse en el Misterio de Cristo. Alimentarse en la devoción mariana.
  • Orientar hacia un sentido de pertenencia a la Iglesia. Dejarse urgir por la opción preferencial por los pobres.
  • Escuchar con mucha atención todo lo que nos cuentan. Aprender a observar, a mirar con la mirada de Jesús
  • Tener mucho amor, expresado en el trato. Mucha paciencia, PERO AL MISMO TIEMPO SABER MARCAR LOS LIMITES (no nos olvidemos que la nuestra también es una acción educativa).  Saber estar, acompañar y contener cuando es necesario. Conocer sobre su cultura, las múltiples manifestaciones religiosas. La religiosidad popular: «refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos pueden conocer» y que «hace capaz de generosidad y sacrificio hasta el heroísmo, cuando se trata de manifestar la fe». Se trata de una verdadera «espiritualidad encarnada en la cultura de los sencillos».  Para entender esta realidad hace falta acercarse a ella con la mirada del Buen Pastor, que no busca juzgar sino amar. 
  • ACERCARSE AL OTRO TAL COMO SOMOS: No hay que pretender caer simpático, no hay que “maquillarse” de marginal.  Necesitan, gente auténtica; que se presente ante ellos sin ningún tipo de miedo o prevención.
  • CREER SIEMPRE EN CADA persona Y EN SU POSIBILIDAD DE CAMBIO: Somos testigos del Resucitado y por tanto creemos que, en cualquier situación, en cada persona hay mucha más vida que muerte. Hay que “resucitarla”.
  • INTERESARSE POR TODA SU VIDA: Conocer la totalidad de sus vidas, no sólo por el rato que pasan con nosotros.
  • ASUMIR EL CONFLICTO COMO ALGO NECESARIAMENTE NORMAL: Nos acercamos a personas con vidas rotas, eso lleva a entrar en situaciones incómodas. Enfocar adecuadamente esos conflictos para que eduquen.
  • ANIMAR A LA REFLEXION SOBRE UNO MISMO: Al educar, no tratamos de “meter” ideas, sino tratamos de sacar hacia fuera lo que hay de bueno, en cada uno.
  • VIVIR EN ACTITUD DE APRENDER DE ELLOS: Debemos confiar, esperar y creer en ellos, brindarles nuestro verdadero cariño.           + PROCURAR SER LO QUE DEBEMOS SER, personas que no los critican, sino que los tratan con respeto y cariño.
  • TRABAJAR A PARTIR DE LOS GUSTOS, POSIBILIDADES Y REALIDADES, no desde nosotros, desde nuestra meta, sino que desde ellos.       + VIVIR DESDE LA ESPERANZA Y CREAR ESPERANZA, en toda situación. Será fuerza que favorece a la creatividad en la entrega. Para concluir recordemos la frase de Monseñor Angelelli”: CON UN OIDO EN EL PUEBLO Y EL OTRO EN EL EVANGELIO”

1. ¿Qué son las periferias existenciales según este texto? ¿Qué pistas se pueden tomar como centrales?   Expresar lo conversado con algún dibujo, frase o signo muy concreto.       

 Terminamos cantando: Himno del Xº Congreso Eucarístico Nacional de Argentina (2004). Letra: P. Julián Zini y P. Antonio Rossi. Música: Pocho Roch.

 

Presentación Catequesis en las Periferias
BAJAR ARCHIVO
Salmos: oraciones que descifran el alma.
BAJAR ARCHIVO

Un esquema jurídico completo

Estamos ante el ejemplo típico de un Salmo penitencial (Sal 51), es decir, frente a la oración de un hombre que, reconociendo su propio pecado, se abre al perdón de Dios. Pero que no puede ser leído sino junto al Sal 50 (Alonso Schökel). Su relación temática es inseparable: en el Sal 51 que es penitencial se da la confesión del pecado y la petición de perdón, pero esto es en respuesta a lo que sucede en el Sal 50, en el que tenemos la intervención de Dios que confronta a su pueblo, lo convoca y lo pone delante a su propio pecado. Ambos Salmos leídos juntos, grafican el esquema completo de lo que era el procedimiento habitual en los casos de pecado, es decir:

  • la convocatoria del Acusado por parte de quien ha sufrido el daño (Acusador) para ponerlo delante de su propia responsabilidad
  • la reacción del Acusado: reconoce (o no) la razón del Acusador
  • la confesión de la culpa
  • el pedido de perdón al Acusador

Este esquema jurídico de convocatoria, acusación, confesión de la culpa y petición de perdón, muy presente en el A.T., se denomina rîb. Estos dos Salmos (50-51) juntos nos muestran el rîb completo, fenómeno que no ocurre en los libros proféticos: suele faltar la respuesta a la acusación (lo típico del rîb profético es que el profeta, en nombre de Dios, acusa al pueblo y le muestra su pecado para que pueda convertirse).

(Adjuntamos el documento de Word completo para bajar) 

Primerear el perdón
BAJAR ARCHIVO

Ofrecemos un archivo powerpoint con el material.

Perdonar y Misericordiar. Claves para crecer en la fe.
BAJAR ARCHIVO

La capacidad de Perdonar está relacionada etimológicamente con la palabra hebrea arcaica rechem que significa útero. Quizás porque los antiguos hebreos querían significar así la posibilidad de una nueva vida. Esta idea se presenta iluminadora, ya que la asociación entre el Perdón y una nueva vida: significan los sentimientos y emociones de quien ha experimentado el perdón. Porque quien ha sido perdonado siente como si hubiese renacido otra vez.
El perdón, muchas veces encerrado en el ámbito religioso, es un concepto que en los últimos veinte años ha ido adquiriendo una gradual y progresiva importancia en diferentes campos como la psicología, política, derecho, sociología y filosofía. Tanto a nivel social, político, como analítico, va incrementándose poco a poco la bibliografía sobre ello. Su interés radica en que es un proceso que nos posibilita mirar hacia el futuro porque supone el control sobre el daño sufrido por las ofensas y sus consecuencias.

¿Qué ocurre cuando una persona sufre una agresión?
Le cambia sus relaciones con los demás y con el mundo. Siente que ésta ya no es su “casa”, que no puede esperar nada bueno del otro, y que al contrario será del otro de quien debe protegerse. Se inicia una dinámica de desconfianza, soledad y repliegue psíquico.

¿Por qué es necesario el Perdón? ¿Por qué adquiere actualmente tanta importancia?
El Perdón nos libera de la dictadura del pasado y de la inmovilización que produce el rencor y la presencia del odio, porque supone el control sobre el daño sufrido y sus consecuencias.
Socialmente y religiosamente en determinadas ocasiones, se impone como una obligación. Se dice es preciso, necesario, bueno, saludable, cristiano…que perdones, como una suerte de mandato ético al que estamos obligados, esto muchas veces ha genera una cierta renuencia.

¿Qué es Perdonar?
Es renunciar a la ley retaliativa (como castigo o como venganza) sobre el victimario. Lex Retaluis (ojo x ojo, diente x diente)
Fundamentalmente el Perdón consiste en la renuncia a un derecho sobre el victimario. Es una virtud moral que pertenece a la víctima. Libera moralmente, pero no judicialmente.
El Perdón tiene una naturaleza dual:

  •  Interpersonal: Exige la presencia de una relación entre víctima y victimario.
  •  Intrapsíquica: Modificación del recuerdo del trauma vivido. Cambiamos nuestro pasado al variar nuestra forma de explicarlo o relatarlo (Arendt).

Pudiéramos decir que para que sea posible perdonar bastarían tres condiciones:

  •  Reconocimiento del daño causado
  •  Propósito de la enmienda, de no volver a cometer acto de violencia sobre nadie.
  •  Manifestar algún tipo de disposición a ofrecer reparación, restitución, compensación a su víctima.

Existen muchas técnicas para Perdonar, pero todas ellas requieren de una actitud sumamente importante para alcanzar el perdón: la humildad.

Es aquí en la profunda convicción de reconocer humildemente que todos somos hijos de un mismo Padre, está la clave para no caer en el círculo de violencia que genera una herida no sanada. El resentimiento, el “volver a sentir” la rabia, el rencor y la necesidad de venganza me construye como un falso “depositario de bondad”, frente a aquel que nos ha hecho daño. Y en la búsqueda de corroborar “la maldad ajena”, se vivencian nuevos malos tratos y agresiones, repitiendo y resintiendo las emociones y sentimiento que originaron las ofensas primigenias.

¿Cómo se corta la espiral de violencia social que transforma víctimas en victimarios?
Al estilo de Jesús, que adelanta el ofrecimiento del Perdón como poder transformador. El Señor nos “primerea” en el arte de perdonar. Su misericordia nos hace ver que Él nos
ofrece el perdón antes de que nosotros hagamos la experiencia del arrepentimiento y culpa.
Proponemos una fórmula que nos puede ayudar a dar pasos concretos en la capacidad de PRIMEREAR EL PERDON (pP):
-3r + 3S + 3R = pP

Disminuir la rabia, el rencor y la retaliación (3r), recuperando la Sociabilidad, la Seguridad en sí mismo y el Sentido de la vida (3S), buscando la Responsabilidad de los victimarios en las ofensas, logrando la Reparación de los daños materiales, físicos, morales, psicológicos, éticos que generan las ofensas y Reintegrando a víctima y victimarios para el cuerpo social (3R)

Laicos, servidores de la comunión y  de la cultura del encuentro.
BAJAR ARCHIVO

La llamada de Jesús  a cada uno, por el nombre,  y su mirada de  amor buscan siempre en nosotros una respuesta consciente y libre desde lo  más íntimo del corazón.  Es un “sí” que cambia nuestra vida y nos compromete radicalmente. Nos llama, nos invita a seguirlo, nos hace sus amigos y hermanos y nos propone una misión.  

Esta invitación de Jesús, una vez escuchada, merece de cada uno una respuesta, que como nosotros, será única e irrepetible, será nuestra respuesta, será ¡nuestra misión! El encuentro con Él es a su vez, un encuentro con nuestros hermanos, en medio de nuestro pueblo.

Hemos escuchado que los laicos son los bautizados que “no son ni curas ni monjas…”.,  puede ser una definición “práctica” aunque poco académica y además,  no me parece bueno definirlo  por la negativa, como si ser laico, no tuviera propia identidad.  También escuchamos decir  que son “aquellos que llegan donde los sacerdotes o los religiosos no pueden llegar…”  o que son los bautizados que están en el mundo…. y me pregunto…. ¿dónde están los demás? … También se suele decir que los laicos son los seglares,  los que viven “en el siglo”… en este tiempo,  inmersos en la historia…. Como si hubiera otro tiempo o lugar donde vivir unos u otros… Creo que tenemos que ensayar una mejor carta de presentación.

El laico (cada uno de nosotros) es un discípulo misionero, que asume su identidad cristiana sellada por el bautismo y con la unción del Espíritu Santo se consagra al seguimiento de Jesús y a la misión de evangelizar  , impregnando con la Buena Noticia todas la realidades temporales en la familia, en el trabajo, en el estudio, en las relaciones inter personales, en el diálogo con todos, en la vida social, en la política, en la ciencia, en la economía, en el arte, en el deporte, en cada lugar y en cada actividad humana.  Aun con sus fragilidades y pecados, no se encierra en espacios intimistas, sino que sale al encuentro y busca “a tiempo y a destiempo” los caminos  “a veces en línea recta y a veces en zig-zag”  para ponerse en común, vivir y proponer la fecundidad transformadora y constructora del Evangelio y su riqueza de humanidad nueva,  con todos y para todos.

Parte mayoritaria del pueblo de Dios, está llamado a ser “corazón de la Iglesia en el mundo y mundo en el corazón de la Iglesia”, o como hiciera oír en tiempos del Concilio Vaticano II (en la Asamblea ecuménica ante los Padres Conciliares), el auditor argentino laico Juan Vázquez, “ Somos Iglesia, somos mundo!”

Pero este ser Iglesia tiene, en  las coordenadas de hoy,  características propias para responder a los signos de los tiempos, donde somos llamados a ser testigos en un mundo que la Iglesia quiere mirar con profunda comprensión y con sincero propósito de servirlo. Nos insiste el papa Francisco, en ser una “Iglesia en salida” (no autorreferencial)  y la define como el Santo Pueblo fiel de Dios que todos formamos, como  Madre de corazón abierto, como hospital de campaña, que quiere ser abierta, cercana, acogedora, itinerante, callejera, peregrina, a veces accidentada pero no enferma. Una comunidad de discípulos misioneros que para ser tal, necesita “pastores con olor a oveja” y laicos maduros, corresponsables,  con corazón misericordioso, dispuestos a servir y a vivir su vocación, para primerear, involucrarse, acompañar, fructificar y festejar. Estamos todos invitados, no alcanza sólo con el Papa Francisco.

Sí, corresponsables!. El magisterio de la Iglesia, incluyendo la doctrina conciliar, ha ido evolucionando en los términos en referencia a los laicos pasando del concepto de “cooperación”, “colaboración”, “participación” al termino de “corresponsabilidad”. Significando como quien “corre la misma suerte”, con una responsabilidad de primer orden,  con los deberes y derechos que esto implica, con los riesgos y las posibilidades, en la Iglesia, misterio de comunión misionera  y también en la sociedad.

Nada de lo que le pase al hombre y a la mujer de nuestro tiempo nos es ajeno, compartimos sus esperanzas y sus angustias. Nada de lo que le pase a la humanidad nos es indiferente.  Y allí, en la realidad social concreta, en el pueblo del que somos parte,  hacemos la experiencia del encuentro con Jesús, nuestro Amigo, maduramos nuestra vocación y asumimos nuestra misión buscando promover y servir a todos, especialmente a los más excluidos y olvidados.

Así, como nos enseña el Papa Francisco,  “la misión en el corazón del pueblo no es una parte de mi vida, o un adorno que me puedo quitar; no es un apéndice o un momento más de la existencia. Es algo que yo no puedo arrancar de mi ser si no quiero destruirme. Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo. Hay que reconocerse a sí mismo como marcado a fuego por esa misión de iluminar, bendecir, vivificar, levantar, sanar, liberar. Allí aparece la enfermera de alma, el docente de alma, el político de alma, esos que han decidido a fondo ser con los demás y para los demás. “(EG 273)

Esta es la expresión de nuestra corresponsabilidad social, ya que una auténtica fe- que nunca es cómoda  e individualista – siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo (EG 183). El pensamiento social de la Iglesia es, en nuestro itinerario formativo, un contenido privilegiado, indispensable, inspirador que tenemos que asumir y ofrecer. Inspiración para todos los hombres y mujeres de buena voluntad para iluminar nuestras decisiones, nuestras actitudes, nuestras conductas, nuestras obras. Caminar hacia la santidad, como laicos, significa también “darnos al servicio del bien común.”

Y en este darse,  una actitud constante y primordial, “vertebradora”, será favorecer la cultura del encuentro, que  implica  transitar un terreno común de diálogo y amistad social, sin escondernos, sin complejos, sin temor, sin mimetizarnos, sino poniendo en juego nuestros talentos y posibilidades para el bien de todos.  Necesitamos recrear espacios de diálogo serio, conducente, no formal o distractivo, para destruir prejuicios y construir puentes en una búsqueda entre todos de un proyecto compartido.

Podemos ser capaces de gestar una amistad social distinta a la de las redes sociales, basada en la fraternidad, en la libertad, en la igualdad. La fraternidad que nos hace sabernos y sentirnos como hermanos, hijos de un mismo Padre. La libertad que nos permite optar por el bien, por la justicia, por la solidaridad, por la paz, por el amor. La igualdad que nos hace a todos merecedores de una misma dignidad.

La amistad social no es una propuesta inalcanzable, inconsistente o ingenua. No es para “quedar bien”, para ser “políticamente correcto” sino para despojarnos de los intereses sectoriales y proponernos buscar juntos el bien común, encontrar las coincidencias y superar los desencuentros,  para allanar los privilegios y promover a los pobres y marginados. Tiene que ver con la gratuidad, la donación, la disponibilidad interior a lo que necesita el otro. Cada uno trae lo suyo, lo que Dios le ha dado, para enriquecer a los demás, para enriquecer a la comunidad.

Si la dimensión social de nuestra fe, no está debidamente asumida, siempre se corre el riesgo de desfigurar el sentido  auténtico e integral que tiene la misión evangelizadora (cfr. EG cap. IV).  En la medida en que Él logre reinar entre nosotros, la vida social será ámbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos.

Emilio Inzaurraga
Presidente Comisión Nacional de Justicia y Paz

ENEC Patagonia 2017
BAJAR ARCHIVO

La Patagonia se vistió de fiesta en Bariloche para celebrar la misericordia de Dios en este Encuentro de Evangelización y Catequesis 2017 convocado por la Junta Nacional de Catequesis (JNC), en combinación con el Instituto Superior de Catequesis Argentino (ISCA) y el Departamento Nacional de Animación y Pastoral Bíblica (DeNAPBi), pertenecientes a la Comisión Episcopal de Catequesis y Pastoral Bíblica de la CEA. Se realizó durante los días 24, 25 y 26 de marzo  en el Colegio Don Bosco, bajo el lema “¡Felices los misericordiosos!”, inspirado en la Bula Papal Misericordiae Vultus.

Más items de Agenda...
Presentación Catequesis en las Periferias
La Catequesis Especial de Mar del Plata nos comparte un material muy especial
Taller para la Animación Musical Nº 3
Taller para la Animación Musical Nº 2
Taller para la Animación Musical Nº 1
©2019 JUNTA NACIONAL DE CATEQUESIS