Del 8 al 11 de noviembre, la Iglesia que peregrina en la Argentina vivirá un momento histórico y lleno de esperanza: la visita del Papa León XIV a nuestra tierra.
Su presencia entre nosotros será motivo de júbilo, encuentro y acción de gracias. Como Iglesia, queremos recibirlo con el corazón abierto, renovando nuestra fe y nuestra misión de anunciar a Jesucristo, especialmente allí donde cada día se siembra la semilla del Evangelio: en el corazón de nuestros niños, adolescentes y familias.
«Alégrense siempre en el Señor; se lo repito, alégrense» (Flp 4,4).
Esta alegría también nos invita a mirar a nuestros catequistas, hombres y mujeres que, con generosidad y esperanza, acompañan a tantas comunidades y ayudan a descubrir a Jesús como amigo, maestro y salvador. Ellos son testigos de una fe que se transmite con palabras, pero también con gestos, cercanía y alegría.
Y qué hermoso será contemplar la alegría de nuestros niños, sus sonrisas, sus canciones y sus corazones llenos de ilusión ante la llegada del Sucesor de Pedro. En ellos reconocemos una Iglesia viva, que crece y mira el futuro con esperanza.
Como catequistas, queremos preparar este encuentro con oración y entusiasmo, para que la visita del Santo Padre sea una verdadera fiesta de la fe y un nuevo impulso para nuestra misión evangelizadora.
¡Bienvenido, Papa León XIV!
Argentina te recibe con alegría, esperanza y un corazón dispuesto a caminar contigo.
¡Que Jesús nos encuentre unidos, alegres y siempre dispuestos a anunciar su Evangelio!