¿Qué es la Confesión?
La Confesión, llamada también Sacramento de la Reconciliación o de la Penitencia, es el sacramento mediante el cual Dios ofrece su perdón al cristiano que reconoce sus pecados, se arrepiente sinceramente y busca volver a vivir en amistad con Él.
Jesús confió a los apóstoles el ministerio de la reconciliación:
“A quienes ustedes perdonen los pecados, les quedan perdonados.”
Juan 20,23
Por medio del sacerdote, la Iglesia anuncia y celebra el perdón de Dios. La Confesión es, por tanto, un encuentro con la misericordia del Padre.
¿Qué sucede en la Confesión?
El camino de la Reconciliación incluye el examen de conciencia, el arrepentimiento, la confesión de los pecados, la satisfacción o penitencia y la absolución sacramental.
No se trata simplemente de “contarle cosas al sacerdote”. Es un encuentro sacramental con Cristo que llama a la conversión y restaura la comunión con Dios y con la Iglesia.
¿Qué enseña el Catecismo?
El Catecismo explica que Cristo instituyó el sacramento de la Penitencia para los miembros de su Iglesia que han caído en pecado después del Bautismo.
Catecismo de la Iglesia Católica, 1422-1498.
Una Iglesia que anuncia la misericordia
El Papa Francisco dedicó especial atención a la misericordia de Dios en la Bula Misericordiae vultus, con la que convocó el Jubileo Extraordinario de la Misericordia.
La reconciliación nos recuerda que el pecado no tiene la última palabra: Dios siempre llama a regresar a Él.