La propuesta busca que las comunidades argentinas dispongan el corazón para recibir al Papa y profundicen el llamado a construir comunión, cuidar a los más vulnerables y trabajar por el bien común.
La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) difundió un primer subsidio pastoral para acompañar a las comunidades del país en la preparación de la visita del papa León XIV a la Argentina. La propuesta invita a vivir este tiempo desde la oración, la reflexión, la misión y el compromiso fraterno, y anticipa una serie de materiales que serán publicados para acompañar el camino hacia la llegada del Santo Padre.
«Invitamos a todas las comunidades a preparar la visita del Papa León compartiendo la oración, la reflexión, la misión y el compromiso fraterno», expresa la presentación del material, que lleva como lema de bienvenida: «Bienvenido papa León XIV a la Argentina: ¡te esperamos con alegría!»
El subsidio parte de la misión del Papa en la Iglesia y propone meditar algunas palabras de León XIV tomadas de su encíclica Magnifica humanitas, particularmente del número 16. A partir de ellas, plantea acciones concretas para que las comunidades puedan disponer este tiempo como una oportunidad de encuentro con Dios y con los demás.
El Papa, signo de unidad
El material recuerda las palabras de Jesús dirigidas a Pedro: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia», y explica que, en la Iglesia Católica, el Papa es el Obispo de Roma, sucesor de san Pedro y llamado a ser signo de unidad entre los cristianos.
«Confirma en la fe y preside en el amor a sus hermanos», señala el subsidio, antes de presentar algunas expresiones de León XIV como punto de partida para la preparación comunitaria de su visita.
Entre ellas se destaca el llamado del Papa a no permanecer indiferentes frente a las necesidades del mundo y a comprometerse en su transformación: «No temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo». León XIV propone, en ese sentido, «orar, proyectar con sabiduría y trabajar con perseverancia», poniendo a Dios como horizonte de la acción y a la persona humana en el centro de las decisiones.
El texto pontificio también plantea una mirada particular hacia quienes muchas veces quedan al margen: «las piedras desechadas -los pobres, los enfermos, los migrantes, los pequeños- se convertirán en piedras angulares». Desde allí, el Papa propone construir «un hogar común sólido y hospitalario», en el que «el amor y la verdad finalmente se encontrarán, y la justicia y la paz se besarán».
Orar, trabajar y salir al encuentro
A partir de estas palabras, el subsidio propone a las comunidades seis caminos concretos para vivir la preparación de la visita.
La primera invitación es a orar y escuchar juntos al Espíritu Santo, tanto en la oración personal como comunitaria. «Preparemos la visita del Santo Padre escuchando juntos al Espíritu Santo en nuestra oración personal y comunitaria», plantea la CEA.
El segundo llamado consiste en trabajar con perseverancia, poniendo a Dios como horizonte de la acción y al ser humano en el centro de las decisiones. En este sentido, propone generar espacios de encuentro para «construir y desarrollar vínculos basados en la bondad», mediante el diálogo y la búsqueda del bien común.
La tercera propuesta está orientada a salir al encuentro de quienes sufren. El material invita a acercarse a quienes están solos, a quienes atraviesan situaciones de dolor y a quienes necesitan «una mirada cálida de aceptación», para ofrecerles «el abrazo misericordioso de Dios Padre y la compañía fraterna de la familia de Jesucristo».
La cuarta invitación propone reflexionar sobre la construcción de una civilización del amor, en la que tanto la vida cotidiana como las grandes decisiones y los acontecimientos vitales reconozcan y expresen la dignidad de cada persona como criatura de Dios.
Mirar lo que une
El quinto eje recupera el llamado de León XIV a «unir fuerzas para edificar en el bien». La CEA invita a las comunidades a poner la mirada en aquello que une y en todo lo que las personas comparten, reconociendo la bondad y la belleza presentes en cada ser humano.
«Que de esas miradas surja la fuerza para la edificación», propone el subsidio, en sintonía con la imagen del Papa que contrapone la construcción de la comunión a la edificación de nuevas torres de Babel.
Finalmente, el sexto llamado es anunciar la presencia de Dios. «Anunciemos a todos los argentinos y argentinas, y al mundo, que no estamos solos, que Dios está con nosotros en nuestros corazones», señala el material.
Ese anuncio, agrega, invita a vivir desde la esperanza, fortalecerse en la caridad y abrirse a la fe.
«¡Preparemos juntos la visita del Papa León!», concluye la propuesta de la Conferencia Episcopal Argentina.
«Constructores de comunión, no arquitectos de Babel»
El subsidio recupera como eje una extensa reflexión de León XIV incluida en Magnifica humanitas 16, en la que el Papa llama a todos los fieles, cristianos y personas de buena voluntad a comprometerse en la construcción de un mundo más humano.
«Como Nehemías, oremos, proyectemos con sabiduría, trabajemos con perseverancia, poniendo a Dios en el horizonte de nuestro actuar y al ser humano en el centro de nuestras decisiones», afirma el pontífice.
En ese camino, León XIV plantea que quienes son considerados «piedras desechadas» pueden transformarse en «piedras angulares» y contribuir a levantar un hogar común «sólido y hospitalario».
El Papa propone así una tarea compartida: «ser constructores de comunión, no arquitectos de Babel; siervos del Reino que viene, no dueños de torres destinadas a derrumbarse».
Con una exhortación dirigida a toda la humanidad, concluye: «pido a todos que detengan la construcción de la enésima Babel y que unan fuerzas para edificar en el bien, para que la humanidad nunca pierda su propia belleza y el mundo pueda reconocer una vez más, en el corazón del ser humano, el lugar donde Dios desea habitar».
El Salmo 85, camino de oración
Como parte del subsidio, la CEA propone rezar y meditar el Salmo 85, cuyos versículos 8 al 14 están en el centro de las palabras citadas por León XIV, especialmente por la expresión: «el amor y la verdad se encontrarán, la justicia y la paz se abrazarán».
Salmo 85, 8-14
¡Manifiéstanos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación!
Voy a proclamar lo que dice el Señor:
el Señor promete la paz,
la paz para su pueblo y sus amigos,
y para los que se convierten de corazón.
Su salvación está muy cerca de sus fieles,
y la gloria habitará en nuestra tierra.
El amor y la verdad se encontrarán,
la justicia y la paz se abrazarán;
la verdad brotará de la tierra
y la justicia mirará desde el cielo.
El mismo Señor nos dará sus bienes
y nuestra tierra producirá sus frutos.
La justicia irá delante de él,
y la Paz, sobre la huella de sus pasos.
Amén.
Un camino que continuará con nuevos materiales
Este primer subsidio constituye, según anticipó la CEA, el inicio de una serie de materiales destinados a todas las comunidades del país. La propuesta busca que la espera de León XIV sea también un tiempo de preparación espiritual y pastoral, con iniciativas que puedan ser compartidas en parroquias, comunidades y distintos ámbitos eclesiales.
De este modo, la CEA propone que la visita sea preparada no solamente como un acontecimiento extraordinario para la Iglesia argentina, sino también como una oportunidad para renovar la oración, fortalecer los vínculos comunitarios, salir al encuentro de quienes más necesitan acompañamiento y asumir el compromiso de construir el bien común.
La invitación queda sintetizada en el mensaje que cierra este primer material: «¡Preparemos juntos la visita del Papa León!»
Para descargar el material, tanto en su versión para dispositivos móviles como en su versión imprimible, se puede ingresar al sitio web de la Conferencia Episcopal Argentina y en sus redes sociales.+